Una de las mayores preocupaciones a la hora de establecer una estrategia de movilidad corporativa es la seguridad de los datos empresariales.

Existen varias modalidades de las que ya hablamos hace unas semanas, tales como CYOD y BYOD, siendo esta última, en la que el trabajador utiliza su dispositivo personal también de manera profesional accediendo a bases de datos, correo electrónico y otros recursos desde cualquier lugar, la más peligrosa en cuanto a la protección de la información corporativa.

Para combatirla, es necesario el diseño de una buena política de seguridad que mantenga los dispositivos de los trabajadores y el acceso de los mismos a las aplicaciones corporativas bajo control.

Gestionando la seguridad de nuestras aplicaciones

Windows Intune es un servicio en la nube de Microsoft, que con su software Mobile Device Management (MDM) permite la gestión y administración de equipos de forma remota con el fin de controlar el estado de las actualizaciones, las amenazas de virus, las necesidades de optimización y actualización, el establecimiento de políticas de seguridad, la utilización de firewalls y el borrado remoto en caso que el dispositivo sea robado o perdido.

A través de Intune y MDM, la empresa puede crear, además, una store privada de aplicaciones corporativas de distribución rápida, creada por y para la compañía, disponible para trabajadores y social que ofrece un alto control del uso de apps.

Cómo definir una buena política de seguridad

1- Personalización. Haga políticas específicas para casa caso sobre el uso y el acceso a la información por parte de los usuarios, puesto que cada uno de los trabajadores necesitará ciertas aplicaciones que quizá no le interesen a otros.

2- Restricción. La política de privacidad debe ser selectiva y restrictiva, ya no solo según el usuario, sino también según el tipo de datos a los que se tenga acceso.

3- Integral. Vincule las políticas y procesos de MDM con la estrategia general de administración y seguridad.

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