La inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje de las máquinas, que incluyen tecnologías tales como el aprendizaje profundo, las redes neuronales y el procesamiento de lenguaje natural, también puede abarcar sistemas más avanzados que comprenden, predicen, se adaptan y potencialmente funcionan de forma autónoma. Los sistemas pueden aprender y cambiar el comportamiento futuro, lo que lleva a la creación de dispositivos y programas más inteligentes.

La precisión del Machine Learning avanzado junto con la inteligencia emocional potenciarán los resultados de la IA de una manera inimaginable. La IA afecta positivamente a las industrias y promete una serie de mejoras en eficiencia e innovación.

¿Hasta dónde llegará la IA? Esta incógnita aún está muy lejos de ser resuelta.